
Aragón Liberal
Fiel a su principio del "poder de la palabra", el presidente es el abanderado de una nueva ciencia: la que surge de describir mundos imaginados.
La ciencia y la educación para la ciudadanía:
Desde que entre en vigor la asignatura de la "Educación para la ciudadanía" la ciencia pasará a ser objeto del consenso. Al fin podremos elevarnos a los cielos sin leyes que nos sujeten a la tierra. Otros elegirán la transparencia (si es de ropa aun creo que lo lograrían).
El concepto definirá el contenido; no será el contenido el que tendrá que ser descrito con brevedad y precisión (que es la clave de una buena definición).
La definición se convertirá en la "creación" a través de la palabra de realidades hasta ahora no existentes. Surgirán hadas, gnomos, grifos y demás figuras que la imaginación derrame. No tendrá sentido estudiar biología, si lo importante es lo que se sienta uno, o lo que sientan los animales, a los que habrá que respetar el derecho se sentarse en la mesa de nuestro despacho.
Y lo más peliagudo será cuando un macho quede embarazado ¿no tiene también él derecho? Que bien vivirán las mujeres. Ese sí que es un mundo liberado.
frid