Aragón Liberal 23/09/06
Los profesores se enfrentan cada vez con aulas más indisciplinadas y menos recursos para formar y educar a los alumnos.
Ante
el inicio del nuevo curso me parece importante recordar que una de las
lacras de nuestro sistema educativo es la violencia, por eso es
necesario también atender al fenómeno de la violencia en las aulas.
Los
alumnos más débiles y muchos docentes son víctimas de acosos y a veces
de agresiones que sin duda degradan el sistema, no ayudan a la
asimilación de conocimientos y es imposible inserir valores, es una
lacra que no puede tolerarse bajo ningún concepto.
Recuperar el
principio de autoridad, respaldar a los profesores y apoyar a los
jóvenes que sufren estas conductas son cuestiones prioritarias que la
comunidad educativa debe afrontar sin tardanza.
No puede ser que
sistemáticamente el profesor quede desarmado de autoridad por un alumno
o, lo que es más grave, por los padres o por las administraciones.
Jaume Catalán i Díaz