Aragón Liberal25/09/06
La
Ministra Narbona nos ha prometido un embalse de unos 30 hm3 para
regular el Gállego y "balsas laterales"; lo que no hace falta que
prometa es que eso supone un retraso más en la disponibilidad del agua
del Gállego para Aragón.
El difícil acuerdo de Biscarrués
La Comisión del Agua de Aragón tiene difícil el consenso con respecto a
la regulación del río Gállego, pero tiene fácil un acuerdo alternativo.
La razón práctica impone la no anegación del núcleo de Erés, y el
mantenimiento de los negocios de descenso del río en el entorno de los
mallos de Riglos.
En definitiva un solo embalse de 30 hm3 de capacidad incapaz de regular los 400 hm3 mínimos que reclama Riegos de Alto Aragón.
Narbona
ha puesto en escena la decisión ya tomada, con promesas. Renunciamos a
la seguridad de hoy pare enfrentarnos a un incierto mañana. Eso sí,
retraso asegurado de al menos cuatro años hasta que veamos, si las
vemos, a las máquinas trabajando.
Solución alternativa:
regulemos con tres embalses interiores unos 300 hm3 que nos faltan a
través de balsas laterales de Almudévar, Aguas Bajas y Alcanadre, con
el consiguiente incremento de superficie inundada, de infraestructuras
de transporte y de obra civil.
Más impacto pero en lugares definidos como menos sensibles.
Donde
compensar la pérdida: Alguien tendrá que pagar los sobrecostes y los
retrasos; ¿serán los hidroeléctricos? ¿Y quien les pagaría a ellos? o,
al final seremos todos a través de alguna subvención para los regantes;
o serán, sencillamente, los regantes los que triplicarán su aportación
para esta nueva variante.
Al menos algo hay seguro: pagar con su
tiempo pagarán todos los que esperaban el pronto comienzo de la
regulación del Gállego. Efectos inmediatos de este acuerdo: se debe
recomenzar de cero.
Es preciso hacer nuevo proyecto de
regulación; nueva evaluación de impacto e información pública, con el
posible resurgir de la oposición del ecologismo radical. Además, habrá
que modificar los presupuestos del Estado, programar la inclusión de
esos tres nuevos embalses laterales y obras complementarias. Un
sobre-coste que podrá triplicar los presupuestos de la solución inicial
que ¿recaerá también sobre los regantes?
La única nota
llamativa, la actuación de la ISM (Iniciativa Social de Mediación) afín
a los movimientos ecologistas, que ha encontrado los eufemismos que
permiten escucharles y atenderles aunque estén fuera de la negociación
por abandono. El “respeto” y la “singularidad especial” del conflicto
llevan a consultar con los que están fuera de la mesa de negociación
por voluntad propia, para que sus propuestas sean las que sean
aprobadas. Siendo así ¿por qué siguen abandonando la mesa que gobiernan
en la sombra?
frid