Aragón
Liberal (Enviado por: Valentín Abelenda) , 30/11/06.- En los últimos tiempos
observamos que no sólo los alumnos más débiles o peor integrados sufren las
consecuencias de la “ley del más fuerte”, sino que, ya desde hace años, los
profesores son sus víctimas. Valentín Abelenda
Un problema
estructural de nuestro sistema educativo.
En los últimos tiempos
observamos que no sólo los alumnos más débiles o peor integrados sufren las
consecuencias de la “ley del más fuerte”, sino que, ya desde hace años, los
profesores son víctimas -a veces silenciosas- del comportamiento intolerable de
algunos individuos o grupos. Han tenido que manifestarse los profesores para que
las administraciones y la sociedad tomen conciencia de ello. Y es que muchos
docentes se sienten solos datos aportados por una organización profesional lo
demuestran) en una lucha desigual: los poderes públicos y las autoridades
académicas prefieren mirar hacia otro lado y los padres, aunque no todos muchos
sí, se ponen casi siempre de parte de sus hijos. La presión para ceder ante el
ambiente hostil creado en su entorno lleva a algunos profesores a la depresión,
la ansiedad e incluso al abandono de su vocación. Ciertas noticias aparecidas
recientemente son fiel reflejo de una realidad inaceptable. Así, es gravísima la
conducta del alumno que golpeó a un profesor que le exigía que dejara de fumar
mientras la compañera del agresor grababa la escena en su móvil. Lo más triste
es que estas actitudes suelen resolverse con una expulsión temporal o, como
mucho, con un expediente que termina normalmente con una sanción mínima. Da toda
la sensación que la violencia escolar se ha convertido en un problema
estructural de nuestro sistema educativo.
Valentín Abelenda Carrillo
para el Foro Aragón Liberal en
Teruel