Aragón Liberal.
2/12/06.- Lo que le da pena es que los terroristas estaban bajo las
cuerdas, tenían que agachar la cabeza ante las víctimas. Ahora, con
Zapatero, es el mundo al revés: se ríen de las víctimas, de los jueces
y de la legalidad.
Lo
que le da pena es que los terroristas estaban bajo las cuerdas, tenían
que agachar la cabeza ante las víctimas. Ahora, con Zapatero, es el
mundo al revés: se ríen de las víctimas, de los jueces y de la
legalidad.
Curioso modo de cambiar el mundo y de resolver un conflicto: es como
dar la vuelta a un barco que está navegando bien (eso lo hacía bien el
Pp) y sorprenderse porque se hunde.