Aragón Liberal (Enviado
por: Vicente Franco Gil).- Mientras que las sociedades avanzadas
originan modificaciones en magnitud y distribución de la población, el
desequilibrio entre el desarrollo económico y social complican las
dificultades de la integración de las personas con discapacidad. Del
Foro Aragón LiberalHoy
día 3 de diciembre está dedicado al recuerdo de todas las personas que
sufren algún tipo de discapacidad, siendo consideradas un 10% de la
población mundial. Existen fuertes barreras que obstaculizan la
completa integración de unos seres humanos plenos de derechos
inalienables e irrenunciables. En demasiadas ocasiones no solamente
padecen la obstrucción física de muros arquitectónicos, sino de la
indiferencia y acostumbramiento con que la sociedad con demasiada
frecuencia mira a estas personas.
Ya en 1981, en el seno
de la ONU, el Programa de Acción Mundial contemplaba como objetivos
promover medidas eficaces para la prevención de la discapacidad y para
la rehabilitación y el logro de fines como lo de igualdad y plena
participación de las personas con discapacidad. En la aplicación del
referido programa se prestó especial atención a los países en vías de
desarrollo y en particular, a la de aquellos que ocupaban los puestos
menos adelantados en el ranking del progreso social.
Es
oportuno recordar a los gobiernos nacionales, regionales y locales, de
España y de cualquier país que, los objetivos fijados para erradicar la
discriminación por causas de discapacidad exigen una estrategia
plurisectorial y multidisciplinaria, para que la aplicación de los
proyectos sea coordinada y combinada en orden a la concurrencia de
políticas y medidas encaminadas a la equiparación de oportunidades para
las personas con discapacidad, servicios eficaces de rehabilitación y
sobre todo y muy a tener en cuenta, medios de prevención.
De
nada sirven multitud de disposiciones y buenos propósitos si toda la
letra de la normativa vigente en materia de discapacidad se queda en
una mera declaración de intenciones que nunca llegan a despegar. La
mejor garantía de que las personas con discapacidad estén integradas en
la sociedad es, en primer lugar, la aceptación que no resignación de
sus condición, en segundo lugar buscar soluciones concretas a casos
puntuales atendiendo a la casuística que les acompaña, y en tercer
lugar voluntad manifiesta de los poderes públicos por establecer cauces
de inserción laboral, social y participativa.
Por todo
ello, en el marco de los recursos disponibles, desde estas líneas se
exhorta a las autoridades competentes por el principio de
trasversalidad que se adopten las medidas oportunas y especiales
necesarias para paliar la afectación de las personas con discapacidad y
logren la prestación plena de los servicios que requieran ajustándolos
a la enfermedad o déficit que aquellas padezcan. Con todo, no podemos
olvidar el medio rural, tan vapuleado y abandonado por la concentración
de servicios en las capitales de provincia.
Esta semana
se aprobó la ley de la Dependencia y Autonomía Personal, un logro
positivo sin duda que si no es objeto de desarrollo y de eficaz
implementación, quedará como una medalla empolvada en el baúl de los
recuerdos gubernamentales, y pasará a engrosar el número de
disposiciones carentes de aplicación. Esperemos que en este caso sirva
la citada ley para honrar aún más si cabe la dignidad de las personas
con discapacidad.
vicenbarbarroja.