Aragón Liberal.-
17/12/06.- Josefa Romo nos hace pensar si ahora la celebración de
Navidad va a convertirse en la manera de manifestar los jóvenes la
rebeldía ante el laicismo agobiante de los que hoy nos gobiernan.
Navidad 2006
Cada
año sale la noticia de más colegios en los que, por abuso de autoridad,
se priva a los alumnos de la gozosa celebración de la venida de Jesús,
venerado también por los musulmanes, que lo cuentan entre los grandes
profetas. Se celebra con muchos actos en los centros de enseñanza, el
Día de la Paz Escolar y de la no violencia ( finales de enero,
recordando a Gandhi); pero en algunas escuelas e isntitutos se impide a
los cristianos festejar el Nacimiento de Cristo, el Hijo de Dios, que
se hizo Hombre por nuestra salvación y es el centro de la Historia,
Príncipe de la Paz y el mayor sembrador de Amor y de Esperanza.
Lo
que viví hace años, hoy se extiende: se prohibió cantar villancicos en
el aula y hasta en cualquier rincón del patio durante el recreo. Claro
que algunos alumnos no admitían l norma y, en mi clase, se atrevían a
entonarlos por su cuenta la víspera de vacaciones, siguiéndoles el
resto. Bajo las presiones del laicismo, Noche de Paz, el Tamborilero y
la Marimorena llegaban más al alma y se hacían muy
sabrosos. ¿ Por
qué yo habría de impedirlo, como se me pedía? Ser tajante en ese punto,
además de contradecir mi sentimientos, habría sido una injusta
represión de la libertad de los chicos. La norma era la expresión de
una absurda ideología laicista. ¿ Se ignora la Constitución y la Ley
orgánica de libertad religiosa?
Una norma que prohibe la
exteriorización de la alegría de la Navidad con cánticos,
escenificaciones o con el tradicional belén, además de ilegal, ¿ no es
antidemocrática, totalitaria e irrespetuosa con nuestra cultura y
tradiciones?
Josefa Romo.
En
Barbastro Liberal