Aragón Liberal
(Enviado por: Humberto Vadillo) , 18/12/06.- Rumanía ha condenado el
comunismo. Otros paises que conocieron el yugo soviético harán en breve
otro tanto. El movimiento de condena del comunismo es un acto de
justicia que debería ser universal.
Benevolencia del cerveceroUno
de los misterios insondables de la era es la continuada existencia del
comunismo. Saul Bellow se preguntaba al respecto si existe una malsana
compulsión en la raza humana, que libre de ataduras conduce al
asesinato en masa.
Una vez que la Alemania Nazi fue justamente
debelada, la ideología que la sustentaba fue condenada a los albañales
de un transtevere intelectual de los que nunca debió salir. El
comunismo ha sido, si cabe, aún más dañino para la humanidad que el
nazismo. Ha durado más, ha matado a más gente y ha causado mayor
miseria. De hecho, la opresión perdura, en Cuba, en Corea, y, vagamente
matizada, en China y Vietnam. Pese a ello el Partido Comunista sigue
existiendo, púdica o impúdicamente disfrazado de Izquierda Únida pero
en lo fundamental orgulloso sucesor de un credo asesino.
Ayer
Rumanía condenó oficialmente el comunismo, por boca de su Presidente,
el liberal Traian Basescu pidiendo excusas en nombre del Estado rumano
a "las víctimas de la dictadura comunista y a los que sufrieron y
arruinaron sus vidas entre 1945 y 1989". Es el primer país del bloque
comunista en hacerlo. Esperamos que otros le sigan. Durante décadas,
políticos, escritores e intelectuales mantuvieron un silencio cómplice
ante el comunismo, cuando no un esperpéntico apoyo. "Cualquier
anticomunista es un perro", llego a decir Jean Paul Sartre, mientras
sus ideas sustentaban al régimen de Pol Pot donde el comunismo
exterminó a ciudades enteras. Llegado es el día de que muchos expliquen
a la sociedad porque callaron lo que sabían, porque colaboraron con una
ideología perversa, responsable de, al menos 100 millones de muertos.
Hora es de que muchos pidan perdón, por lo que hicieron y por lo que
dejaron de hacer.
Lejos de ello una parte substancial de los
intelectuales y de la Universidad española, o lo que queda de ella,
está dispuesta a aplaudir "los logros" del comunismo y a disculpar sus
"excesos" y en vez de ser rechazados como parias intelectuales, en nada
superiores a los negacionistas del holocausto son festejados y reciben
canonjias y sinecuras desde el presupuesto público manteniendo su
dominio de la vida cultural e intelectual.
El comunismo no es
que cometiera crímenes como casi todos los regímenes, incuidas las
democracias, los han cometido en un momento u otro, el comunismo es una
idea intrinsecamente criminal cuyos principios rectores son la
violencia y el más absoluto desprecio por la vida humana.
¿Tiene
esto importancia? Al cabo el comunismo ha sido vencido intelectual y
materialmente y donde no lo ha sido todavía se bate en una retirada
apresurada y sin honra. Fue horrible pero se está acabando. ¿No
deberíamos olvidar la cuestión?. Ocurre que aunque el comunismo haya
sido vencido la tentación totalitaria sigue viviendo arriba. Es
imprescindible, para salvaguardar el futuro, reconocer el pasado.
El comunismo debe ser condenado.
En
Universidad Liberal