Aragón Liberal
(Enviado por: Oroel) , 26/12/06.- Los análisis de los sondeos sobre
intención de voto permiten extraer interesantes conclusiones, que
deberían analizar con cuidado e inteligencia los líderes del principal
partido de la oposición.
De su acierto en el análisis
depende ni más ni menos que la esperanza de que las cosas puedan algún
día mejorar. Hoy por hoy, esa esperanza la encarna el PP. Por el
contrario, el otro supuesto partido de derechas, el PAR, hace tiempo
que se ha descartado como alternativa, puesto que la experiencia
demuestra que será sólo el complemento necesario de aquel que más esté
dispuesto a ofrecerle. Pero nunca como alternativa, sino como parásito
-¿socio?- de quien gobierne.
El hecho de que ambos partidos, PP
y PAR, obtengan sus votos del mismo sector ideológico y el más que
acreditado oportunismo del segundo confieren una gran debilidad, casi
estructural, al centro derecha aragonés en sus aspiraciones de
gobierno. Mientras el PSOE cuenta con dos potenciales socios, lo que
amplía su capacidad de maniobra, el PP sólo cuenta con uno... y en
absoluto fiable, como demuestra la historia reciente.
Ahora
mismo, y con todas las reservas que hagan al caso, la más importante de
las instituciones aragonesas con posibilidades de cambiar de signo
político es el Ayuntamiento de Zaragoza. La otra sería Teruel, pero
permítanme que me refiera al primero.
Vamos a los datos:
En
las últimas elecciones municipales, 2003, el PP obtuvo 110.747 votos,
con el 32’66%, mientras que el PAR obtuvo 23.690, con el 6’99% de los
votos.
Los últimos sondeos publicados analizan un parámetro
importante, la fidelidad del voto y los posibles trasvases entre unas
formaciones y otras. Y aquí, las conclusiones pueden ser demoledoras.
Un 70’5% de los anteriores votantes del PP piensan seguir votándole,
mientras que un 3’4% de ellos piensan hacerlo ahora a favor del PAR.
Eso significaría que algo más de 3.700 antiguos votantes del PP piensan
votar ahora al PAR.
De los antiguos votantes del PAR, piensan
hacerlo ahora a favor del PP el 2’3%. Ello significa un trasvase de 545
votos. El saldo es claramente favorable al PAR, con unos 3.200 votos a
su favor. Es decir, la presencia del PAR perjudica claramente al PP que
es la única alternativa posible. El PAR lo será... o no (alternativa),
según le convenga, no desde un punto de vista rigurosamente ideológico
o programático, sino en estrictos términos de poder y mercadeo de
puestos.
¿Por qué se produce esa migración de votos desde el PP
al PAR? Pueden influir dos factores: uno, el más obvio, es la mayor
popularidad y proyección pública de Biel sobre Buesa. Algo que no
conviene minusvalorar. Pero esa es una cuestión personal en la que poco
se puede incidir, salvo con la presentación de otro candidato más
conocido.
El segundo de los factores es de más calado político,
y está originado por la ausencia de un mensaje diferenciado, valiente y
original, propio del PP, exclusivo de este partido; algo que le otorgue
una imagen de marca distinta del resto, que lo erija y muestre ante el
electorado -los potenciales compradores- como la única alternativa
posible y, atención, deseable para Zaragoza. Pero el PP de Zaragoza y,
me temo, de Aragón, hace tiempo que parece haber renunciado a ser un
referente político, el referente político del centro derecha (en clara
sintonía, además, con lo que piensan el 95% de sus votantes).
Para
nadie es un secreto que quien ha marcado la política aragonesa de los
últimos años ha sido Biel. Todas sus iniciativas han sido secundadas
por los dos partidos mayoritarios, en un interesado e indisimulado
juego de congraciarse con él; un juego a largo plazo estúpido y
contraproducente para ellos y para Aragón. Porque muchas de esas
iniciativas eran claramente rechazables con datos y argumentos más que
válidos, perfectamente defendibles ante la opinión pública, que
hubieran desarbolado y hundido a Biel hace ya muchos años. Me refiero,
por ejemplo, al tema de las comarcas, a la televisión pública
aragonesa, a las empresas públicas y a la red clientelar que ha tejido,
a la destrucción de la función pública aragonesa... Pero el seguidismo
que ha practicado el PP ha difuminado su perfil y le ha hecho perder
ese carácter referencial imprescindible para quien quiera erigirse como
alternativa, como la única posible.
Observen que,
particularmente en Zaragoza, el PAR incluso se ha apropiado de dos de
los principales proyectos del PP, que fue quien los propuso: el
traslado de la Romareda a Valdespartera y el metro. Ahora, sin ningún
tipo de complejos, ante la ciudadanía parece como si ambos proyectos
hubieran sido propuestos desde su inicio por el PAR.
En
definitiva, un número importante de votantes, que pudiera llegar a ser
decisivo, consideran preferible votar al PAR si, a la postre, el PP va
a hacer lo que mande aquél. Y, qué quieren que les diga, no es eso...
Del Foro Aragón Liberal