Aragón Liberal (Enviado
por: Xus Martínez) , 30/12/06.- Generoso es quien es capaz de dar con
alegría. En las fiestas cristianas se comparte, en Navidad se sientan
todos juntos en familia y el clima incita al cariño con los familiares
y a la solidaridad con los extraños.
Las fiestas y la generosidad
Una
de las más sutiles armas contra las fiesta religiosas que gozan todos,
creyentes y agnósticos, es acusarlas de estimular el consumo. Con sus
remordimientos por el pecado que creen cometer, muchos cristianos de
buena voluntad aceptan los improperios contra el gasto, en lugar de
rechazarlos recordando que las Navidades son, precisamente el primer
ejemplo de liberalidad y generosidad alegre.
No
olvidemos también que los Reyes Magos hicieron un largo recorrido,
generoso, para adorar al Niño, al que regalaron oro, incienso y mirra.
Supongo que con este oro, José y María pudieron pagar el viaje que
hicieron seguidamente a Egipto. Con el regalo de las Magos perfumaron
el ambiente, hicieron más agradable la vida a los que tenían a su
alrededor y pagaron el viaje.
Lo contrario de esa
generosidad es Judas, el traidor por dinero, el que afea a María,
probablemente la Magdalena, que derramara sobre los pies de Jesús, ya
adulto, una esencia de trescientos denarios que, decía, le irían muy
bien a los pobres, Jesús salió en defensa de María.
¿No
les parece que la hipocresía de los puritanos y de los políticamente
correctos exige que la gente no se lo pase bien y en todo caso, si lo
hacen, que tengan cargos de conciencia? ¿Desde cuando la Navidad no es
para vivir la generosidad a ejemplo de cómo la vivieron Jesús, María y
José?
Atentamente
Xus