Aragón Liberal.-
Nos escribe una lectrora con una pregunta interesante. El comienzo de
un año siempre nos incita a la esperanza, no en vano nace puer, pero
¿acabará viejo o sabio? Eso depende de nuestras acciones, lo decía
Dumbledore a Harry Potter.
31/12/06
Año Nuevo 2007 ¿ Será un año más, 2007?
Tenemos
la impresión de que repetimos; pero no sabemos qué nos depararán los
trescientos sesenta y cinco días de que se compone. El tiempo se esfuma
como huella en el agua; pero un año de buenas obras, es un año que no
pasa: queda en el corazón de Dios, que recoge las buenas actitudes y
acciones sin que haga falta apuntarlas. Como dijo ángel San Rafael a
Tobías: “Manifestad a todos los hombres las acciones de Dios ..., y no
seáis remisos en confesarle...Cuando tú y Sarra hacíais oración, era yo
el que presentaba y leía ante la Gloria del Señor vuestras peticiones,
y lo mismo hacía cuando enterrabas a los muertos... Buena es la oración
con ayuno, y mejor es la limosna con justicia que la riqueza con
iniquidad”. En fin, todo un programa de vida ( oración con ayuno y
obras de misericordia con justicia) que nos puede llevar a recibir las
bendiciones divinas aún en medio de las dificultades. Un año más es una
oportunidad nueva. Un año lleno es aquel en que anteponemos a todo, el
deber familiar, profesional y social; en que miramos los problemas de
los otros como nuestros, compadeciéndonos y prestando el hombro
desinteresadamente. Un año lleno es aquel en el que los que nos rodean
aprenden a ser mejores con nuestra palabra y ejemplo. Un año lleno es
aquel en el que colocamos a Dios en nuestra vida, no como un
complemento sino como imprescindible, recordando sus derechos. Emplear
el tiempo en hacerse ricos adquiriendo bienes ajenos o votos con
engaño, no es un éxito, sino el fracaso de una vida pobre, espiritual y
moralmente arruinada.
Josefa Romo.