Una opción integral de la bioética. La biética personalista.
Aragón Liberal
Principios de la bioética personalista: la dignidad de la vida humana
centro de la posición personalista, una posición que está abierta a la
verdad, no sólo a la opinión. Se defiende que la esencia de la
profesión médica es curar y cuidar, nunca matar.
14/02/06
La bioética ante los desafíos científicos del siglo XXI. Una opción integral de la bioética. La biética personalista.
Jornadas de la Ibercaja sobre personalismo (IV)La bioética ante los desafíos científicos del siglo XXI. Una opción integral de la bioética. La biética personalista.
Elena Postigo muestra las cuatro soluciones del problema ético de nuestro tiempo en aspectos biomédicos.
Por
una parte la visión utilitarista, fundamentalmente en el mundo
anglosajón. El hombre es un elemento más en la balanza donde los
humanos son mera cantidad. Es empirismo, pragmatismo y materialismo.
Dos son siempre más que uno. Para salvar a un ser humano podrías
manipular otro "de menos valor". O bien para el "progreso de la
humanidad" podrías sacrificar al individuo concreto.
El
liberalismo radical concluye lo mismo que la anterior visión: Lo bueno
es lo que el hombre define como tal. De ahí que todo me es lítico
mientras lo quiera con la misma fuerza. Y sólo sería un ser humano
aquel que tuviera la capacidad de pensar y elegir. Excluidos quedarían
los fetos, los locos, los idiotas. Esos seres humanos tendrían menos
categoría humana que un primate superior.
La posición
principialista es un freno a esas posturas, pero también hace balance
donde el ser humano puede quedar infravalorado. Hay cuatro principios,
dos más fuertes que los otros dos: Por una parte los valores fuertes
son la no maleficiencia y la justicia. Los más débiles la autonomía y
la beneficiencia. Con esos principios el mundo estaría más equilibrado.
Pero
la profesora Postigo defiende la superación del principialismo: la
bioética personalista. Su fundamento: La persona es un bien por sí
mismo. Y la persona está ligada en su obrar a los demás seres humanos
presentes y futuros. La dignidad intrínseca de los seres humanos es
idéntica e inalienable. Y por tanto: se defiende la vida física; la
libertad con responsabilidad; el principio terapéutico de la medicina
(para curar y paliar la enfermedad); y la justicia y subsidiaridad para
cuidar a los impedidos.
La clave: la dignidad de la vida humana
es el centro de la posición personalista, una posición que está abierta
a la verdad, no sólo a la opinión. Se defiende que la esencia de la
profesión médica es curar y cuidar, nunca matar. Y al paciente,
familiares y médicos se les pone ante la coyuntura de su propia
responsabilidad en el acto médico concreto pero también en relación con
las generaciones futuras ¿tenemos derecho a reducir nuestra riqueza
genética sólo porque elegimos a un tipo de individuo más capacitado
para lo que hoy la sociedad defiende? Al enfermo no hemos de eliminarlo
sino cuidarlo y hacerlo vivir.
Es una elección radical por la vida.
frid