Aragón Liberal.-
Si algún Papa hablara en contar de la Conciencia, en el sentido
auténtico de la palabra, estaría cometiendo un acto suicida. Ese Papa
estaría cortándose la hierba de debajo de los pies.
25/02/07
Brindis por la Conciencia. En
www.aragonliberal.es
“La
conciencia es un consejero exigente, pero en este siglo ha sido
desbancado por un adversario de quien los 18 siglos anteriores no
habían tenido noticia. Ese adversario es el derecho del espíritu
propio, la autonomía absoluta de la voluntad individual [...]. Si algún
Papa hablara en contar de la Conciencia, en el sentido auténtico de la
palabra, estaría cometiendo un acto suicida. Ese Papa estaría
cortándose la hierba de debajo de los pies. Su auténtica misión es
proclamar la Ley moral y proteger y fortalecer esa “Luz que iluminó a
todo hombre que vino al mundo”, según dice la Escritura. La autoridad
teórica del Papa, lo mismo que su poder en la práctica, se fundamentan
en la Ley de Conciencia y en su sacralidad. [...]
El
Papa recibe del Legislador Divino su función, que le autoriza a
formular, conservar y hacer cumplir las verdades que ese Legislador
Divino ha sembrado en nuestra misma naturaleza; y esta es la única
explicación de su vida, más que larga, antiquísima. Su raison d´être es
el ser el campeón de la Ley moral y de la Conciencia”. [Pg 76 y 77]
“Añadiré
un comentario. Caso de verme obligado a hablar de religión en un
brindis de sobremesa –desde luego no parece cosa muy probable- beberé
«Por el Papa» con mucho gusto. Pero primero «¡Por la Conciencia!»,
después, «¡Por el Papa!»”. [Pg 82]