Aragón Liberal.-
Dentro del aula empresarial organizada por el Colegio Mayor Miraflores
en la Cámara de Comercio de Zaragoza, se ha contado con la presencia de
Don Santiago Álvarez de Mon, profesor del IESE, para hablar de
Liderazgo: experiencia vital.
28/02/07
Santiago Álvarez de Mon en el Foro de Emprendedores del Colegio Mayor Miraflores. Nos habla de liderazgo. Ver en
www.aragonliberal.es
Dentro
del aula empresarial organizada por el Colegio Mayor Miraflores en la
Cámara de Comercio de Zaragoza, se ha contado con la presencia de Don
Santiago Álvarez de Mon, profesor del IESE, para hablar de Liderazgo:
experiencia vital.
La conferencia que nos ha parecido corta,
ha sido un destilar de sabiduría, de sentido común y de genialidades.
Algunas de ellas del acerbo común, como extraídas del Libro de la
Sabiduría, otras brillantes y únicas. Porque su conferencia ha tenido
delante, aunque de modo no visible, los muchos casos en los que ha
asesorado a empresarios, algunos de ellos brillantes y triunfadores hoy
en día.
Por señalar algunos puntos de su conferencia,
señalaremos como una de las ideas fuertes el mensaje de que el
empresario debe tener los pies bien anclados en la realidad. La
información del presente es fundamental para proyectarse hacia el
futuro. De esa realidad se captará la oportunidad latente, ahí está el
talento del empresario más o menos genial. El pasado es "experiencia
acumulada", pero ya ha pasado. El futuro es la meta, no el punto de
partida. Realismo empresarial.
Un realismo que le lleva a
poner al emprendedor delante del esfuerzo, de la constancia y del
conocimiento de sus capacidades reales. Pero con trabajo se hace el
músculo del carácter, se prepara ante la adversidad y se llega a metas
nunca soñadas. La genialidad se encauza adecuadamente cuando se posee
la rutina del esfuerzo. Realismo vital.
Nos pone a
contemplar la actitud del niño y del adulto. El juego del niño es por
conocer y controlar la realidad, el error es su instrumento. Aprende
porque se equivoca, pero no fracasa. El fracaso es patrimonio del
adulto, del que ha perdido la esperanza. El empresario es como ese niño
juguetón. Insiste una y otra vez aprendiendo del error. No hay
genialidades sin errores.
Nos comenta que en ese realismo
personal el empresario debe implicar cabeza y corazón, el ser completo.
Decía Einstein que "la imaginación es más importante que la
inteligencia"; Saint d´Exuspery que "lo esencial sólo lo ve el corazón"
y es que el hombre conoce con su corporeidad. Y hay que escuchar la
intuición.
Animó a los jóvenes presentes a afrontar el
liderazgo empresarial. Líderes para el bien, dentro del ámbito del
recto obrar. Y para ser líder es preciso trabajar cansado, saber tirar
de la reserva, haber hecho hábito del trabajo, para que se esté
entrenado cuando viene el momento de crisis, el momento decisivo, que
llega casi sin tiempo para la decisión.
También habló de un
elemento fundamental en la negociación: la paciencia. Un ejemplo. La
negociación de los americanos con los vietnamitas para la paz. París.
Los americanos alquilan todo un Hotel para una semana. Los vietnamitas
compran una casa.
Al final el turno de preguntas se hizo
corto. Y también he hecho corto con esta crónica dejando bastantes
cosas en el tintero. Pero para eso Álvarez de Mon ha escrito un libro
titulado "La lógica del corazón" que podría rellenar las lagunas que he
dejado.
frid
Santiago Alvarez de Mon es
Profesor del Dpto. de Dirección de Personas en las Organizaciones en
IESE, ha trabajado en el Bank of América y el grupo francés Promodés
(Continente), además de ser consultor de temas de alta dirección en
empresas como Amena, Telefónica, BBVA, Mapfre o Endesa.