Aragón Liberal.
29/05/07.- Zapatero dice sentirse satisfecho con los resultados
electorales del domingo. Los socialistas dicen, en público, sentirse
satisfechos con Zapatero. Se equivoca Zapatero y se equivocan los
socialistas.
Tres razones hacen de las elecciones del domingo el comienzo del final del paréntesis Zapatero.
1. La debacle madrileña.Tanto
Esperanza Aguirre como Ruiz Gallardón no se han limitado a ganar a los
candidatos socialistas, los han vapuleado. Esperanza además, en su
doble condición de candidata y de Presidenta del PP madrileño ha
conquistado varios feudos socialistas, del antaño conocido como
"cinturón rojo madrileño".
La estrategia-estrambote del
inefable Pepiño Blanco de situar a Madrid fuera del mapa electoral
olvida, a fuer de chusca, que Miguel Sebastián, candidato por Madrid,
era una apuesta personal de Zapatero. Cuando Blanco dice que la derrota
del PSOE en toda España se debe "exclusivamente" a lo ocurrido en
Madrid, no repara en que "lo ocurrido" en Madrid es precisamente
Zapatero. Zapatero presentó personalmente a Sebastián como candidato a
la Alcaldía con Simancas ejerciendo de incómodo marmolillo. Para
Zapatero, que declaró que "llevaba varios meses" pensando en su vecino
de despacho (la "oficina siniestra"), Sebastián era el "candidato
idoneo". Si alguien es responsable de la debacle madrileña no es la
debilitada Federación Socialista Madrileña sino el secretario general
del PSOE, un tal Rodriguez Zapatero.
2. El dilema navarro.La
ventaja del idioma alemán es que al estar hecho de piezas de lego, casi
cualquier palabra o palabro son concebibles y de hecho han sido ya
concebidos. Muchas de las estrategias de Zapatero son tan
minuciosamente perversas en su concepción y, al tiempo, tan vulgarmente
inanes en su realización práctica que sólo recurriendo al alemán pueden
ser descritas. "Schlimmbesserung" quiere decir, en la lengua de Goethe
la situación en la que se queda cuando pretendiendose mejorar algo sólo
se logra empeorar el resultado. No resulta imposible imaginar a
Zapatero en su despacho el domingo por la noche con la televisión
conectada y rezando para que UPN consiguiera la mayoría absoluta.
Habiéndole
fallado las oraciones Zapatero queda en la incómoda situación de tener
que elegir entre pactar con Nafarroa Bai, esto es, el imperialismo
anexionista vasco, para desplazar a UPN del gobierno de Navarra y
sufrir las consecuencias electorales o bien no pactar y permitir que
UPN gobierne Navarra como lista más votada. Sufriría entonces las iras
de una ETA que exige la entrega de Navarra para proseguir con el mal
llamado "proceso de paz". Para complicar todavía más las cosas, si
quiere desbancar a los populares de la alcaldía de Pamplona deberá
pactar no sólo con Nafarroa Bai sino también con la mismisima ANV, la
lista con la que Zapatero, por medio de Conde Pumpido ha permitido
presentarse a Batasuna. El Partido Socialista Navarro mientras tanto,
ha quedado laminado, cayendo al tercer puesto. Justicia poética, llaman
a esto en las películas, cuando el malevo cae víctima de su propia
trampa.
3. El despilfarro electoral.En
menos de tres años Zapatero ha malbaratado toda la ventaja política que
obtuvo el 11-M. Fracasó al intentar utilizar la comisión parlamentaria
de investigación de la matanza de Atocha para destruir al PP, fracasó
al intentar romperlo en las elecciones europeas, en las que Mayor Oreja
obtuvo un empate con sabor a victoria. Ha heredado una situación
económica absolutamente incomparable en una situación de crecimiento,
prosperidad y pleno empleo. Ha gobernado con el apoyo estruendoso, por
momentos chavista, de una inmensa mayoría de los medios de comunicación
y el absoluto control de un partido en el que apenas si se ha alzado
alguna voz discordante. Aun así, en el tercer año de un mandato
iniciado tras la traumática por lo inesperada, por lo dolorosa y por lo
sospechoso de sus causas, derrota del PP, Zapatero ha logrado la rara
hazaña de perder las elecciones. Cuando, recuerdese los casos de
González y de Aznar, lo esperable hubiera sido la victoria aplastante
del partido del gobierno.
El PSOE perdió el domingo
las elecciones. Zapatero es el responsable principal de la derrota.
Harían bien los socialistas en preguntarse si quieren mantener un lider
que les endilga la indignidad de negociar con la ETA y les garantiza la
derrota electoral.