Por Oroel
Siguen
apareciendo en la prensa cartas y artículos de militantes y votantes
del PP aragonés que demuestran una indignación latente en las filas de
ese partido y una evidente demanda de renovación.
Si
sus líderes han sido severamente cuestionados en las urnas, su
pasividad ahora, su “dontancredismo”, no hacen sino disminuir aún más
su imagen y su carisma. Un líder afronta los hechos, saca conclusiones
y actúa. No hacerlo, cuando hay necesidad, como ahora, es una muy mala
forma de encarar las próximas consultas electorales.
El
anuncio del cese de la tregua por parte de ETA parece retrasar el
anuncio de elecciones generales, lo que debería aprovecharse para
realizar las necesarias -imprescindibles- autocrítica, renovación de
personas y corrección del rumbo.
La oposición es necesaria,
fundamental, si se quiere la pervivencia de la democracia y enfrentarse
con éxito a la corrupción y el abuso de poder. Su ausencia -y es eso lo
que han castigado los aragoneses y en particular los votantes populares
desencantados- nos deja inermes. La falta de respuesta y reacción ante
los malos resultados electorales y ante las voces críticas, legítimas y
cargadas de razón, no permiten albergar grandes esperanzas respecto a
esa necesaria oposición.
La renovación del PP aragonés (I)
La renovación del PP aragonés (II)
Una legislatura lamentable
“La lista del PP, por Juan Buil Gazal, en el Heraldo de Argón del día 8 de junio de 2007
El
PP en el Ayuntamiento de Zaragoza ha perdido 7.556 votos. Pepe Atarés,
en pleno apogeo del trasvase y la guerra de Iraq, tuvo mejores
resultados. En mi opinión, la causa del fracaso reside en el nulo
atractivo de las listas electorales. Domingo Buesa y José María Moreno
no enamoran. No soy militante del PP, y mi rotundo diagnóstico se basa
en un sencillo sondeo: en los almuerzos o encuentros informales previos
al 27-M, al plantear la sorprendente "renovación" de las listas del
PP, no encontré a nadie que justificase la exclusión de Ricardo Mur y
Jorge Azcón. No se entendía la decisión al tratarse de los dos
concejales más jóvenes, con experiencia de gobierno, más conocidos y
mejor valorados de todo el equipo, incluido Buesa. De forma coherente,
la mayoría añadía que no pensaba votar. Para muchos votantes fieles al
PP, la opción del PAR todavía resulta de alto riesgo por un eventual
pacto con el PSOE: por eso se quedaban en casa. Si lo que pretendían
Buesa y Moreno era cobrar cuatro años sin ver amenazado su puesto, lo
han logrado. Pero el precio es doble: perder y dividir aún más al PP.
Por coherencia deberían dimitir y dejar paso a los mejores”.
Puedo
completar el diagnóstico de D. Juan Buil diciendo que no conozco a
nadie del Partido Popular que apoye o defienda a José María Moreno. Su
presencia como número dos de la lista electoral ha hecho que muchos
votantes populares se quedaran en casa. ¿Qué pudo ver Buesa en él? ¿Qué
ha visto en su trayectoria o currículum que le haya hecho apoyarse en
él? ¿Qué bagaje político puede aportarle cuando suscita tan poca
simpatía entre la militancia?