| Ante la muerte de los soldados españoles La misericordia, siempre misteriosa -divina- en su origen, se ha convertido en una categoría social y en una forma de cultura desde que el cristianismo entrara en la historia y afirmara el valor infinito de cada vida humana, de cada instante de toda vida. Por eso, ante la muerte de los dos soldados españoles y su interprete muertos en el día de ayer en Afganistán, no podemos dejar de pedir a Dios, -aunque en la vida pública española parece que no se puede mencionar su nombre, salvo para escarnio-, le pedimos que acoja a estos hijos suyos, porque sabemos que Él es todo misericordia y permanece con los brazos abiertos en su gloria esperándonos. Esta plegaria es el mejor homenaje que merecen nuestros caídos que mueren en el frente del radicalismo islamita y el nihilismo de otros. Carmen Ramírez |