Aragón Liberal Autor: José M García Pelegrín, editorial Libroslibres.La Rosa Blanca
fue una organización de resistencia civil no violenta frente al Nacismo
alemán. Su nexo de unión,aparte de una radical oposición a Hitler, fue
el humanismo cristiano.
Fernando Inigo
Según la
hipótesis más documentada, el nombre de la Rosa Blanca tiene su origen
en el romancero español de Clemens Brentano, que tiene como título
precisamente "La Rosa Blanca". El objetivo de esta organización era la
resistencia civil frente al Nacismo. Para ello, se servían básicamente
de dos armas: la publicación de pasquines (llamadas Hojas) y el
sabotaje activo pero no violento. La característica más acentuada en la
mayor parte de sus miembros fundadores era una profunda religiosidad.
No en vano, la fuente espiritual e ideológica de esta organización
fueron por un lado el llamado grupo de "Renovación Católica" francés de
finales del siglo XIX, integrado por escritores de la talla de
Bernanos, Claudel o Maritain, y el catolicismo reformado alemán de
Theodor Haecker y Carl Muth, director de la revista Hochland, y cuya
meta era tender puentes entre el pensamiento católico y la cultura
moderna. Con estos dos grandes pensadores alemanes, los fundadores de
La Rosa Blanca mantuvieron frecuentes entrevistas con estos dos grandes
pensadores alemanes, también activos opositores del Régimen Naci. Uno
de los fundadores de la Rosa Blanca, Wili Graf, pertenecía a un Grupo
Juvenil Católico prohibido por el Nacionalsocialismo, por lo que estuvo
en prisión preventiva casi un mes. A su salida, entró en contacto con
los otros fundadores de la Rosa Blanca, los hermanos Sophie y Hans
Scholl, protestantes, Otl Aircher, católico, Kurt Huber, también
católico y el más intelectual del grupo dada su condición de
catedrático, Alex Schmorell y Christoph Probst, casado y con tres hijos
y que horas antes de su ejecución se convirtió al catolicismo
recibiendo el Bautismo y la Comunión de manos del capellán Heinrich
Speer. La mayoría de los integrantes de la Rosa Blanca eran
estudiantes. Su final, como el de millones de personas aniquiladas por
el régimen naci, fue trágico. El 19 de abril de 1943 son condenados a
muerte y ejecutados Willi Graf, Kurt Huber y Alexander Schmorell. Dos
meses antes, habían sido igualmente condenados a muerte y guillotinados
los hermanos Sophie y Hans Scholl y Christoph Probst. Los dos hermanos,
aunque eran de religión protestante, en sus últimas horas pidieron la
asistencia de un sacerdote católico, que les fue denegada por su
condición de protestantes. De la ejecución de Sophie Scholl nos ha
quedado el estremecedor relato de su verdugo: "En los muchos años de mi
oficio, jamás he visto a nadie que se enfrentara a los últimos
instantes de su vida con tanta serenidad como esta muchacha menuda, de
ojos profundos, casi una adolescente". Meses antes de su muerte, Sophie
Scholl había anotado en su diario: "Dios mío: no sé otra cosa que
balbucear cuando me dirijo a tí. No sé hacer más que presentarte mi
corazón, al que mil deseos quieren apartar de tí. Como soy tan débil
que no puedo permanecer voluntariamente vuelta a tí, destruye lo que de
tí me aparte y llévame con violencia hacia tí. Pues sé que sólo en tí
soy feliz.¡Qué lejos estoy de tí!" Y Dios que nunca abandona a quien a
El se dirige con humildad y buena intención, la sostuvo en la palma de
la mano.
Fernando Inigo