MENTIRAS ATRAYENTES y VERDADES INCOMPRENDIDAS, por Adolfo Herrera.

Por Adolfo Herrera - 19 de Octubre, 2007, 9:26, Categoría: Opinión

 19.10.2007. En Aragón Liberal

 


Adolfo Herrera

 

Con este título intento explicar a través de un breve pero variado y sólido repaso histórico, lo que han sido, y son a mi entender, las grandes ideas y creencias que a lo largo de la historia de la humanidad han condicionado y conformado actitudes, conciencias y voluntades. Nos hemos movido siempre entre estas dos grandes disyuntivas: mentiras atrayentes y nunca aclaradas y verdades incomprendidas y pocas veces explicadas desde la luz del conocimiento y la razón.


 A tenor de lo que ha ocurrido, sobre todo, en los últimos cien años de historia de la humanidad y de historia del pensamiento y de las ideas del mundo occidental, me queda la impresión de que la sociedad occidental en general y española en particular, va un tanto pandeada.   O lo que es lo mismo, vamos, pero "de lado"; vamos en una palabra torcidos respecto de los propósitos y de los objetivos.  Todo esto resulta bastante preocupante y es muy probable que si no corregimos esta deriva, nuestra sociedad, tal como la concebimos hoy (sociedad abierta, libre, democrática, racional y solidaria), se desmorone y desaparezca bajo el empuje agresivo y totalitario de otras culturas mucho más cohesionadas en torno a creencias absolutamente irracionales, pero que resultan convincentes y subyugantes.


      A lo largo de la Historia de la humanidad, las equivocaciones –que nunca son gratuitas- nos han supuesto calamidades, guerras de exterminio y desmoronamiento, aunque solo fuese temporalmente, de nuestra trayectoria histórica que tiene su sustento en el pensamiento Helenístico, la conjunción del Judeo-Cristianismo y la posterior aportación del Orbe Romano.  Recomiendo que se vea la película "Los 300".  La gesta de Leónidas en las Termópilas en donde paró a los persas, salvando la civilización occidental.  Recordemos también como Roma no se hace en un día ni se deshace, como tal entidad jurídico-política, en unos pocos años.   Las cosas no ocurren de un día para otro, lo que sí tenemos claro es que el desmantelamiento moral, la neutralización del sustento ideológico y de las verdades trascendentes en las que se asienta la civilización, va ocurriendo poco a poco, de forma solapada y sibilina y sobre la base del desarme y la indiferencia moral respecto de esos valores.   La renuncia a defender lo que sabemos moralmente mejor, la tendencia a creer que todas las culturas tienen el mismo valor moral y son igual de válidas, nos causa un grave daño por cuanto corroe la voluntad individual y colectiva de preservar y defender lo que a lo largo de la historia se ha revelado como sólido y cohesionante.   Cuando la verdad prende en el alma del ser humano y éste es capaz de hacerla entender y transmitirla a sus semejantes, los individuos, primero y el conjunto de éstos conformando sociedades han sido capaces de soportar envistes y ataques de todo orden y de toda intensidad, además de acometer retos y tareas que a la mayoría se les antojaban imposibles o puras quimeras.


      El mundo occidental, del que España forma parte desde hace al menos 2.300 años, no se hizo en dos días, ni es el resultado de casualidades o de transformaciones espontáneas.  El mundo occidental es el fruto elaborado finamente, con mucho trabajo, esfuerzo y sacrificios y madurado con mucho celo y eficiencia a lo largo de la historia de la humanidad de los últimos 3.000 años.   El mundo occidental resistió en el pasado la hegemonía de los Persas; supo aprovechar todo lo bueno que las otras civilizaciones más antiguas pudieron hacer. Así mismo, asimiló y transformó esos conocimientos en utilidades que permitieron hacer la vida más fácil y a la vez que entender mejor los grandes enigmas de la existencia.  En este sentido griegos, romanos, cristianos, racionalistas, empiristas, ilustrados, revolucionarios, conservadores y liberales han ido aportando los ingredientes que hoy forman parte esencial de lo que somos.  Nada en todo ello es casual, ni siquiera los ataques que proceden de esas otras civilizaciones, que aunque tecnológicamente menos avanzadas, se han repetido a lo largo de la historia con una enorme contundencia.  Nuestra civilización es con mucho la más evolucionada, la más justa y la más capaz de todas las que han existido en la larga historia de la humanidad.   Por eso interesa mirar a nuestro alrededor y comparar y sobre todo mirar dentro de nosotros mismos para rearmarnos moralmente y afrontar los desafíos que desde dentro mismo de nuestro cuerpo sociocultural se van produciendo sobre la base de mentiras atrayentes y de verdades incomprendidas.   A continuación enunciaré algunas de las que considero más sobresalientes y que dan pie al título de éste artículo.  A la vez realizado un llamado a todos los hombres de buena voluntad, occidentales en general y españoles en particular, que pudiesen tener la tentación de mirar para otro lado o dormirse en la autocomplacencia. De continuar así, estaríamos en el principio del fin de nuestra civilización, con todos los sacrificios y vidas que nos ha costado, y aunque perfectible es con mucha diferencia la mejor y más justa de todas las civilizaciones habidas hasta la fecha.


     Es una mentira atrayente que la Seguridad Social la hicieron los socialistas: Ni en en el mundo ni en España; es otra mentira atrayente, decir que los americanos son los culpables de todos los problemas del mundo actual, como lo es también el pensar que los americanos siempre se han aprovechado de Europa;  es otra gran mentira atrayente la que Europa Occidental "y democrática", fue quien contuvo al comunismo, falso; es evidente que Europa Occidental miró para otro lado, consintió que a sus hermanos de Europa Central y del Este el Comunismo los triturara en aras de esa gran mentira histórica, y sólo gracias a la presencia de las tropas americanas se pudo evitar que también se merendaran al resto de Alemania, Francia, etc. Es otra mentira atrayente pensar que el estado del bienestar lo construyó Europa por sus propios medios; si lo americanos no hubieran pagado la factura de la defensa de las fronteras y de las libertades de Europa Occidental, ese estado del bienestar no hubiera sido posible porque los recursos se hubieran empleado en defender nuestra libertad.  "El Pacifismo", como tal movimiento a favor de la paz, es una mentira de las más atrayentes  que se inventaron los comunistas de Stalin, la Tercera Internacional y los Filocomunistas de Europa Occidental, los anarquistas y los fascistas de todo pelaje unidos todos en un sentimiento común:  el antiamericanismo, la repulsa a la libertad de mercados y la concepción de las ideas de forma absolutamente unidimensional.   Es una mentira muy atrayente pensar que la democracia garantiza "per sé", la libertad, y que los gobiernos elegidos por sufragio universal, sean los únicos portadores y detentadores de la Verdad.  Es una mentira atrayente pensar que una Ley que votó el Parlamento adquiere carácter de verdad, ni mucho menos de bondad.  ¿Cuántas leyes injustas se han votado democráticamente y cuantas leyes votadas por la mayoría no han servido de coartada para atentar contra la naturaleza misma y la dignidad del Ser Humano?.  En consecuencia, es una falsedad muy atractiva hacernos creer que todo lo que hacen o proponen los gobiernos en nombre de las mayorías, tienen legitimidad moral y pueden pisotear impunemente  los derechos individuales, algunos de ellos son derechos inviolables, anteriores a la existencia misma del Derecho como tal constructo político, tales como el derecho a la vida y la libertad de conciencia.   Los colectivos solo son sujetos de derecho por la suma y el acuerdo de todos sus individuos que lo componen.


     Es una mentira atrayente creer que el socialismo es progreso; si por progreso entendemos el avance del bienestar individual y de toda la sociedad, el progreso intelectual y humano de los individuos, la superación de las miserias humanas y de las necesidades de alimentación, de vivienda, de educación, de asistencia sanitaria, de cultura, etc.; el socialismo nunca ha sido progreso.  No hay un solo caso en la historia de la humanidad que así lo pruebe.  Lo que sí conocemos del socialismo, es lo que hace con todos los que no pertenecen a la clase dirigente, que son la inmensa mayoría de las personas, y consiste en igualarlos a la baja, o lo que es lo mismo, hacerlos a todos igual de pobres.


     Es una mentira atrayente creer que la alianza entre socialistas-republicanos-anarquistas-comunistas-nacionalistas, etc., eso que se llamó "frente popular", iba a dar como resultado el advenimiento de una democracia en la España de los años treinta.   Es otra mentira atrayente asimilar socialismo con la social-democracia, pues esta última respeta las reglas del libre mercado y por lo tanto la regla básica del capitalismo.


     Es mentira muy atrayente creer que los países pobres del mundo lo son por culpa de los países ricos y es una verdad incomprendida y casi nunca explicada, que estos países son pobres en primer lugar por culpa de ellos mismos, porque carecen de los rudimentos intelectuales necesarios para poder obtener recursos más allá de la mera subsistencia, la mayoría de ellos por su propia incultura e ignorancia, en muchos casos de forma tan evidente como que carecen de tradición escrita. Sus propias micro-elites son las que los mantienen en la pobreza más absoluta y en la carencia total de instituciones serias, de Estado de Derecho y de democracia.


     Son verdades incomprendidas y sobre todo mal explicadas, creer que la democracia es un derecho gratuito o que es una constante en la naturaleza humana; Pedro Schwartz  ha escrito "La democracia, pues, no es un derecho ni una constante en la naturaleza humana, la acosan peligros exteriores, bárbaros y salvajes: la destrucción de los Budas de Bamillán, El World Trade Center son expresiones de un peligro evidente y conocido.  No parece sin embargo el único y no parece sensato olvidar que el equilibrio económico, moral y político que encuentra su expresión en la separación de poderes pone de manifiesto un hecho fundamental: la sociedad abierta se hace y se deshace en la política del día a día.  La sociedad abierta se logra desde la acción humana y desde ella se defiende o se corrompe.  La defensa de la libertad no acaba nunca".   Es otra verdad incomprendida que la llamada revolución de mayo del 68 en Francia fue la quinta columna del pensamiento relativista y como bien nos dijo Raymon Aron lo que de verdad nos legó ese movimiento fue la concepción de una determinada pedagogía que se hace hegemónica en las aulas y en la historia del pensamiento europeo en los últimos cuarenta años y que consagra una actitud antiliberal militante y la idea de que la simple transmisión del conocimiento es reaccionaria.  Este es el núcleo duro que de verdad inficciona las mentes y la trayectoria de gran parte de la clase intelectual europea, convirtiéndolos en la práctica en la quinta columna de los enemigos de nuestra sociedad liberal, democrática y abierta.  A fuerza de relativizar nos hemos olvidado de las grandes verdades sobre las que se ha sustentado el progreso de nuestras sociedades, estamos perdiendo el Norte y nos olvidamos que para formar hombres libres y útiles a sí mismos y solidarios con los demás (humanismo cristiano), predicamento de la ILE (Institución Libre de Enseñanza), que a pesar de declararse anticlericales y agnósticos no tienen más remedio que sustentarse en la gran aportación del pensamiento humanista cristiano.  Es necesario, dice la ILE, "instruir en conocimientos y habilidades a los jóvenes, así como transmitirles una cosmovisión cultural que de fuerza interior en su propia capacidad, libertad y responsabilidad individuales como objetivo de toda preparación para la vida; ninguna formación de hombres y mujeres del futuro puede prescindir de los conocimientos, del poso secular, de la búsqueda y amor a la verdad y a la belleza dentro de un conocimiento crítico y fundamental".  


     En el ámbito español es una verdad incomprendida que la Constitución del 78 es la menos mala que hemos tenido nunca y la que más espacios de libertad y conquistas sociales nos ha permitido alcanzar y disfrutar a lo largo de estos últimos 28 años; y no es nada baladí resaltar que es la primera vez a lo largo de nuestra historia en que hemos convivido de forma pacífica.  España es un gran proyecto en común voluntariamente forjado hace ya más de 500 años y una realidad singular dentro de la diversidad lingüística y cultural, asentada en un mismo territorio compartido mayoritariamente en paz a lo largo de todo este tiempo.


     Quiero resaltar otra gran verdad incomprendida y que en los tiempos que corren ya casi nadie se toma la molestia de explicar.  Próximos ya a la celebración de las Fiestas del Pilar, no quiero renunciar a recordar lo que también significa la fecha del 12 de Octubre.  La celebración en honor a Nuestra Señora del Pilar, es también una fecha para recordar la gran gesta histórica que se inicia el 12 de octubre de 1.492 y que pese a los envidiosos y resentidos, de dentro y de fuera de nuestras fronteras, es hoy una realidad incontrovertible y una muestra radiante de la grandeza de espíritu de aquella gran gesta civilizadora y que supuso expandir y fundir, en suma, el Ser mismo y la esencia más íntima de lo español, por todo lo ancho de un vasto espacio geográfico convertido, por la acción de nuestros antepasados, en un espacio común, con sus características y peculiaridades en cada caso, pero que hace del mundo hispánico, tal como decía Don Julián Marías, una casa común con muchas estancias, en donde españoles y americanos estemos en cualquiera de las estancias, indistintamente, y por diversas que sean nos sentimos cómodos, como en nuestra propia casa, hablamos un mismo idioma, compartimos una historia en común, un mismo cuerpo de valores, ideas, sentimientos y creencias, y hasta en lo más racial, el mestizaje, ha supuesto uno de los grandes éxitos de la historia de la humanidad.  Es en Santo Domingo de Guzmán, la isla de la Española (hoy República Dominicana), donde por primera vez en la historia de la humanidad se reconoce y se aplica la revolucionaria idea del humanismo cristiano: todos los hombres somos hijos de Dios, en consecuencia, iguales en dignidad y en derechos.  


      Este verano, les recomiendo a todos que hagan ese viaje, me marché con mi esposa a visitar los Lugares Colombinos: Huelva, Palos de la Frontera, Moguer, El Monasterio de la Rábida, los Monasterios de San Francisco y Las Clarisas.  Sentí una emoción absolutamente subyugante, casi, e intento ser racional, no encuentro palabras con que expresar todo lo que ví, leí y sentí en aquellos lugares, símbolos y testigos de una grandeza que hoy casi nadie en España menciona y que en muchos casos intentan obviar.  Ahí les duele a franceses e ingleses, y es a España a quien le cabe el honor de lucir en su Escudo las columnas de Hércules envueltas en la frase "PLUS ULTRA".  ¡Casi nada!


     Este verano nos trajo la triste noticia del fallecimiento de uno de los aragoneses más ilustres de los últimos cien años.  Me refiero al Excmo. Sr. D. Gabriel Cisneros Laborda, uno de los ponentes y padres de la Constitución de 1978, un gran aragonés, de Tarazona, y un español universal, con un corazón y un espíritu de trabajo y sacrificio inmensos; no le cabía en el pecho su amor a Aragón y a España.  Dedicó toda su vida a trabajar por los intereses de todos los ciudadanos de Aragón, buscando siempre el acuerdo, el pacto; llevando concordia y entendimiento donde muchos se empeñaban en enfrentar y romper.  Trabajador infatigable que agotaba siempre todas las horas, pues el día con su noche se le convertía en poco ante la intensa actividad que desplegaba.  Incluso en los últimos meses de su vida, conocedor ya de estar herido de muerte por una fatal enfermedad, mantuvo su ritmo de trabajo e hizo gala de la entereza y fortaleza de espíritu que siempre le había caracterizado.   Trabajó hasta el último de su vida por Aragón, por España y por todos sus ciudadanos sin distinción.


     Muy poco le hemos correspondido y cuán tacaños nos mostramos los aragoneses cuando se trata de poner en valor a los mejores de los nuestros.  Gabriel Cisneros Laborda, sin duda ha sido el mejor, el más leal y el más eficiente de todos los aragoneses ilustres de estos últimos 50 años.  Se ha ido sin quejarse, sin lamentarse de nada, generoso como siempre, dándolo todo.   Nos deja su recuerdo, su buen hacer y su capacidad de entendimiento y compromiso por el bien de todos.  Un ejemplo a seguir para nuestras jóvenes generaciones y un referente para todos los aragoneses.  Propongo, como presidente del Pcua  (Partido Ciudadanos de Aragón), al Gobierno de nuestra Comunidad que instituya el "Premio Aragonés Gabriel Cisneros Laborda a la Concordia y al Entendimiento".  ¡Hasta siempre amigo!, somos muchos los que te recordamos.   


9-9-07. Adolfo Herrera

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