Aragón Liberal. 12.11.2007. La Gran Memoria de los Mártires. Me impresionaron los jóvenes y adolescentes laicos, como los primeros cristianos.
Por: Carlos Fidalgo
Aún perdura el impacto de la reciente la beatificación de casi quinientos mártires ( 498) de la Persecución Religiosa del siglo XX en España Me impacta que hubiera, entre ellos, laicos, gran cantidad de jóvenes y algunos adolescentes. Admirable su muerte santa: rezaban por sus asesinos y murieron perdonando.
La Gran Memoria de los Mártires
Joven como la mayoría de ellos, admiro su coraje: eligieron la Vida eterna a una edad en que nos sonríe pletórica de promesas la vida terrena. No murieron en balde: "sangre de mártires, semilla de nuevos cristianos"- escribió Tertuliano, escritor de los primeros tiempos del Cristianismo- . Los mártires no fueron condenados por ninguna obra mala, que eran de sobra honrados; ni por rivalidades políticas, que no militaban en ningún partido; ni por encontrarse en el frente, que no les tocó ir a la guerra. Murieron, simplemente, por ser coherentes con su fe. Amaban la vida y podrían haber evitado la muerte: habría bastado pisar el crucifijo o decir una blasfemia; pero prefirieron morir al grito de "Viva Cristo Rey". Sólo Dios y la honradez son bienes absolutos. El valor de la vida, tan importante, no puede compararse con la riqueza de poseer a Cristo. Miraron al Crucificado, agradecieron su amor, y, de vuelta, le ofrecieron el suyo, sellado también con sangre.
Carlos Fidalgo