Aragón Liberal 23.12.2007.Ansiedad navideña.
Por: Eva Catalán
Afirman
los psicólogos que la preparación de la Navidad es conflictiva:
tensiones al volante por los colapsos en las ciudades, ansiedad en las
aulas y entre las madres de familia frente a los gastos y la
organización de las fiestas, aumento de divorcios, personal sanitario
saturado por falta de suplentes…
... Pero, ¿qué es lo que nos pasa?
La Navidad, esa gran fiesta de la que todos deberíamos disfrutar por
la envergadura a la que va ligada nuestra vida, se convierte en una
celebración esquizoide llena de agitación y perversión de su último
sentido. Las Navidades no son un cumplimiento de un rito, no son ni
siquiera una excusa para las reuniones familiares. Eso ya sería mucho
si sirviera para generar unas relaciones entrañables llenas de
comprensión y cariño que nos acercaran en lugar de alejarnos. La
Navidad es el recuerdo del acontecimiento vital en la historia: un Niño
que nace para darnos su Vida en cada vida, para darnos a conocer qué es
lo que conviene hacer para lograr la verdadera felicidad. La Navidad no
es consumismo febril ni ansiedad premeditada, sino, ante todo, un parón
para reflexionar qué camino hemos tomado y adonde nos lleva, ¿a Dios?.
EVA CATALÁN