27.12.2007.
El
II Plan de Refugios de Aragón llega a su término este año y los
responsablas de la Federación Aragonesa de Montañismo y resto de
administraciones involucradas ya piensa en una tercera entrega.
El
II Plan de Refugios comenzó en 2004 y ha contado con la participación
de los departamentos de Deportes y Medio Ambiente del Gobierno de
Aragón, la Diputación Provincial de Huesca y la Federación Aragonesa de
Montrañismo, además de la colaboración del Consejo Superio de Deportes,
en las dos últimas anualidades. En conjunto, estas entidades han
invertido más de 2,4 millones de euros a lo largo de estos 3 años.
Concretamente y exprresado en anualidades, Deportes del Ga ha
aportado 600.000 euros y Medio Ambientente, 187.000 (salvo en 2004 que
invirtió 40.000), la Diputación oscense, 150.000 y la Federación de
montañismo, 90.000. A estos hay que sumar los 980.000 euros que el
Consejo Superior de Deportes aportó en 2006, principalmente para el
nuevo refugio de Riglos, y los 573.778 de este año, destinados al nuevo
refugi de Bachimaña y al rocódromo de Alquezar.
Actuaciones
Con esas aportaciones, se ha llevado a cabo la renovación de los
refugios benasqueses de La Renclusa y Ángel Orús, así como la mejora
del de Alquezar y de Rabadá y Navarro, ya en territorio turolense.
Además se han podidio iniciar dos importantes actuaciones, las de Góriz
(Torla) y las del nuevo refugio de Bachimaña (Panticosa).
En Góriz se ha comenzado a trabajar este pasado verano,
construyendo la mayor parte del punto limpio previsto junto al refugio
e invirtiendo 150.000 euros. En Bachimaña, que sustituirá a la Casita
de Piedra del Balneario de Panticosa, las obras comenzaron en 2006, con
la cimentación, y han proseguido este verano, levantando parte de la
estructura del refugio.
Viendo las actuaciones acometidas y las mejoras logradas, los
responsables de la FAM y del resto de las administraciones y entidades
involucradas ya piensa en euna tercera entrega del Plan de Refugios de
Aragón. Entre otras, se podrían incluir las obras ya iniciadas en los
refugios oscenses, especialmente Góriz y Bachimaña, y pensar en nuevas
actuaciones que contribuyan a modernizar totalmente la red de refugios
existentes en el Pirineo oscense.