4.3.2008.
El voluntariado en la tercera edad
En Geragogia.net
de Lidia C. Antuña
Si partimos de una definición global, podemos decir que toda persona
tiene el poder o la capacidad de actuar en el mundo en que vive. Toda
persona puede tomar decisiones diferentes que afectarán de alguna
manera su vida. A partir de la suma de decisiones individuales y
colectivas el mundo se ha ido transformando en el curso de su historia,
y con ello la humanidad ha ido avanzando y retrocediendo. Participar,
es precisamente ejercer ese poder de tomar decisiones, actuar y
transformar la realidad. Esto es muy importante para que la sociedad se
desarrolle, sean responsables, conscientes y libres.
Sin embargo no todos tienen la misma libertad para tomar
decisiones. No es lo mismo ser desocupado que empresario. No es lo
mismo ser joven que ser mayor.
Ahora bien, para que los adultos mayores puedan participar, seguir
insertos en la sociedad, debemos comprender y reflexionar acerca de las
causas que los han puesto en esta situación de prácticamente excluidos
sociales.
Nuestra sociedad es altamente competitiva, predomina la dialéctica
de la oferta y la demanda, del producir y consumir. Entonces pensemos,
como puede sentirse una persona que por su edad, ya no produce y su
consumo a veces se limita al rubro medicamentos?.
Además, de la mano de la competitividad está el ser eficientes. Lo no útil, no sirve. Se buscan resultados buenos y rápidos.
Vivimos en una sociedad masificada donde cada vez aumenta más la
despersonalización, los espacios libres son escasos, aumenta la
contaminación ambiental y el hombre cada vez que puede busca
encontrarse con la naturaleza. Entonces, como pueden sentirse esos
hombres y mujeres mayores, que ahora disponen de mucho tiempo libre
para el encuentro personal, pero no gozan de la paz necesaria y los
espacios adecuados para desarrollarse?
Como puede sentirse una persona mayor en un ambiente así. Hoy el
ciclo de vida es más largo, la gente vive más tiempo, pero no se ha
resuelto el modo de vida, el cómo vivir estos años de prolongación.
A pesar de esta mirada casi negativa de nuestra sociedad actual,
existen también factores positivos. Muchos jóvenes y adultos tienen
clara conciencia respecto a la defensa de los derechos humanos, tienen
un mayor sentido de justicia y también han desarrollado una mayor
sensibilidad hacia la defensa de la naturaleza y del equilibrio
ecológico.
Un hombre o mujer frente a la realidad de su propio envejecimiento,
en una sociedad así, es probable que viva esta etapa como una situación
de pérdida y minusvalía, como una especie de marginación social.
Seguramente se sentirá a sí mismo como alguien que ya no interesa mucho
a los demás, que no cuentan con él. Si es abuelo, la nueva realidad de
la familia nuclear, hará que poco a poco vaya percibiendo que su
presencia tampoco es tan necesaria.
Sin motivaciones y refuerzos sociales, al adulto mayor le es muy
difícil adaptarse a las nuevas situaciones, adquirir nuevos hábitos.
Hasta hace poco tiempo atrás diferentes asociaciones sólo se
ocupaban de la asistencia a este grupo hetáreo, y no consideraban la
posibilidad de incorporarlos como voluntarios, ya que suponían un
desinterés por participar de una organización.
Actualmente, cada vez más, debemos pensar en hacerlos participar
activamente, no sólo por que sean protagonistas de su propio
desarrollo, sino, por que son un recurso humano maravilloso, con una
gran disponibilidad de tiempo, que tiene muchísima experiencia y
conocimientos.
- "La incorporación como voluntarios de las personas mayores supone
importantes ventajas para todos los sectores, organizaciones, sociedad
y personas mayores." ( Cruz Roja España, 1989-)
- Participando como voluntario, la persona mayor puede mejorar su
autoimagen, pues podría ser parte de actividades culturales,
educativas, recreativas.
- Favoreciendo el protagonismo de la gente mayor , induciéndolos a
realizarse a través del voluntariado, veríamos como mejora su relación
con los más jóvenes ( relaciones intergeneracionales), a la vez de
ayudar a éstos a pensar más en su futura vejez. Cambiando la percepción
que los jóvenes tienen sobre la vejez, estamos trabajando en la
prevención, para una mejor calidad de vida para los futuros viejos.
Sabemos que no es nada fácil implicar a las personas mayores en las
organizaciones, ellos probablemente no cuenten en su experiencia de
vida con el voluntariado, tal vez lo asocian demasiado con el
sacrificio y compromiso.
Si bien las personas mayores consideran muy negativo el no hacer
nada, el estar pasivos, aislados, no es parte de su discurso los ejes:
participar-no participar, más bien ven su disyuntiva en los ejes:
pasivo-activo. Esto podríamos traducirlo, simplemente , diciendo que
para los adultos mayores la cuestión pasa por " hacer cosas para no
sentirse viejos".
A esto , debemos agregar la visión que las organizaciones tienen de
que sus voluntarios deben tener un elevado sentido del deber y
compromiso social , una gran" vocación".
Todo esto nos lleva a las palabras de Kaplan:
"Parece ser que el voluntariado debe ser presentado como una
forma alternativa de ocupar el tiempo y aprender, no sólo como una
forma de darse a los demás" (Kaplan,1978)
Redondeando la idea, si el saber y la experiencia de los mayores es
útil a las organizaciones, si la disposición a " hacer cosas", está en
los viejos, que se necesita?: el mensaje adecuado, debemos pensar
nuevas estrategias , mecanismos específicos de convocatoria, que tengan
en cuenta sus peculiaridades, fomentando así, el concepto inclusivo "
una sociedad para todos".
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
Los mitos, creencias falsas que aún perviven en torno a la tercera edad. Alejandra Rodríguez
Experiencias
del Trabajo Parroquial con Adultos Mayores en la Arquidiócesis de
Santiago de Chile. Javier Romero Ocampo. ( año 2000-)
Estudio sobre el adulto mayor en Argentina, Chile y Uruguay:
situación y estrategias para la intervención. informe presentado por
Silvia Elena Gazcon.
Principios de las Naciones Unidas para las personas de la Tercera Edad
Geragogia.net © - Dott. Giovanni Cristianini - 2001 - 2007