En Análisis Digital - 06/03/2008
Luis Carbonell,
presidente de la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y
Padres de Alumnos, ha querido compartir con Análisis Digital y sus
lectores su opinión acerca de temas como la LOE y la polémica
asignatura de "Educación para la Ciudadanía". Carbonell ha destacado la
necesidad de un programa educativo serio que promueva la excelencia en
la enseñanza, apoyando al profesorado y a la familia, así como la
gratuidad de toda la enseñanza no universitaria en todo el Estado
¿Qué balance hace en general de la LOE?
El balance de la LOE es pésimo. Además de no corregir los errores de
la LOGSE los ha aumentado, acrecentando el fracaso escolar y reduciendo
la libertad de enseñanza así como el derecho de las familias a la libre
elección de centro. Además, al promover la mediocridad, rebajando el
nivel de exigencia, ha quitado todavía más prestigio al profesorado y a
los alumnos que se esfuerzan por hacer bien su respectivo trabajo.
Recientemente la ministra Cabrera ha asegurado que se está
ya muy cerca de un pacto de Estado sobre educación. ¿En qué se basa la
ministra?
Bueno, la imaginación es libre y parece que la ministra es más
imaginativa que realista. Difícilmente se puede conseguir un pacto
cuando jamás ha contado con nosotros –ni con ningún grupo disconforme
con sus planteamientos iniciales-, ni nos ha propuesto pacto alguno.
Esta afirmación bien pudiera ser propaganda electoral, sin base alguna.
Por otra parte, es imposible un pacto mientras se pretenda por el
MEC adoctrinar a nuestros hijos o imponer el pensamiento único en lugar
de brindarles una formación de calidad. De hecho, que sus responsables,
en lugar de reconocer sus graves errores, se atrevan a hablar de que la
educación va bien, pese a encontrarnos a la cola de Europa, muestra su
absoluta incapacidad para solucionar los problemas educativos.
¿Qué condiciones mínimas cree usted necesarias para llegar a ese pacto?
Que se respete el derecho de los padres a elegir la educación que
desean para sus hijos, un programa serio que promueva la excelencia en
la enseñanza, apoyando al profesorado y a la familia, así como la
gratuidad de
toda la enseñanza no universitaria en todo el Estado para que la equidad sea una realidad y no una quimera.
¿Qué objetivos persigue el Gobierno con el adoctrinamiento
explícito que supone la implantación obligada de "EPC"? ¿No resulta
excesivo afirmar que vamos hacia un Estado totalitario?
No resulta excesivo. Hitler o Stalin tuvieron la misma fijación:
imponer para todos su peculiar "ética", y eso supuso en la práctica el
desprecio de las libertades individuales y la persecución de los
disidentes ideológicos. Sólo desde la prepotencia que da el caudillismo
puede pretenderse imponer a la sociedad valores que no figuran en la
constitución. Afortunadamente, muchos queremos que los ciudadanos sean
cada vez más libres y tengan cada día más derechos. Para ello es
esencial una buena formación que permita exigir que el Estado sea
subsidiario y servidor en lugar de meterse en nuestras casas, dictando
su peculiar moral y reduciendo nuestras libertades en nombre de un
falso paraíso llamado Alianza de Civilizaciones, filosofía de género,
relativismo moral o cualquier otra ocurrencia.
¿Cree usted que el movimiento de objeción de conciencia a
"Educación para la Ciudadanía" llegará algún día al Tribunal
Constitucional?
Estoy seguro de que llegará al Constitucional y, si es preciso, al
Tribunal Europeo de Estrasburgo. Y estoy seguro que los ciudadanos
libres verán reconocido ese derecho por los tribunales y por toda la
sociedad, igual que David acabó venciendo a Goliat o Ghandi al Imperio
Británico.
¿Qué va a decir de la educación en España el próximo informe PISA si no cambia la educación?
No quedan muchos más puestos para retroceder en la escala europea,
aunque aún es posible que a este paso toquemos fondo y consigamos ser
realmente los últimos en educación y destinados, como consecuencia, a
los peores puestos de trabajo de Europa. Para ser libres los ciudadanos
necesitamos adquirir una buena formación a la vista de que los
políticos olvidan en seguida su obligación de servidores públicos para
convertirse en prepotentes gobernantes. Pero también para mantener el
Estado del bienestar necesitamos que los españoles estén bien formados,
sólo así puede ser competitivo un país como España que carece de
materias primas.
¿Qué relación hay entre la violencia juvenil, la doméstica,
la falta de respeto a los profesores y el alto índice de fracaso
escolar?
Total y absoluta, porque el que es violento en su casa tiene muchas
probabilidades de serlo también fuera de ella y viceversa. Y los
violentos hacen imposible que los profesores puedan impartir sus clases
con eficiencia lo que conlleva mayor fracaso escolar para ellos y para
sus compañeros. Con la indisciplina es imposible dar clase. Es
innegable que también aquí vamos por la dirección equivocada puesto que
somos ya el país puntero en Europa en el consumo de drogas y las drogas
generan también una espiral de violencia.
Se equivoca el papá Estado que quiere crear ZP cuando –creyéndolo o
no- considera que con la EpC y la enseñanza de la convivencia en la
escuela se atajará la violencia. Lo que aconseja el sentido común es
fortalecer la formación de las familias, apoyar al profesorado, buscar
la excelencia en la educación y exigir del alumno obediencia, esfuerzo
y respeto.- Lamentablemente, ZP va por otro camino.
AnalisisDigital